Compartir lo que sabemos.

     Muchas personas que se han dedicado a educarse financieramente  y que hoy en día son excelentes escritores, concluyen que una de las mejores maneras de incrementar nuestros bienes, aumentar trabajos y plasmar proyectos se encuentran cuando compartimos con otros lo que sabemos.

    Podría sonar gracioso para muchos porque solemos creer que quienes más saben, tienen más dinero y están muy dedicados a sus profesiones no tienen tiempo, ni quieren compartir sus secretos de como ser mejores en algún aspecto de nuestra vida. Esto es algo que he tenido la oportunidad de comprobar que no es cierto. Cuando invertimos tiempo en ser mejor nosotros mismos, descubrimos que cuando compartimos con otros es cuando realmente vemos las cosas en las que tenemos que trabajar. El mundo en el cual quisieramos vivir, trabajar, divertirnos, etc., se abre a nuestros ojos porque vemos desde otras perspectivas que mucha gente alla afuera necesita y quiere mejorar sus vidas con un poquito de lo que uno puede saber. No importa la cantidad de dinero que alguien pueda tener, lo que es importante saber es que todo ser humano quiere vivir en este mundo en donde hay infinitas posibilidades de crecer y ser feliz. Esa es la base que fundamentan todas las ciencias; querer hacernos ver que somos capaces de lograr mucho aunque hallamos nacidos con diferentes fondos o estilos de vida.

    No es necesario ser millonario para donar mucho dinero en pro de mejoración, en ser humanitarios o por filantropía. Solo con donar, dar, regalar algo de nosotros con un sentimiento sincero es lo que nos haría, a cualquiera, filántropos. La idea es dar con amor para ayudar a construir personas o comunidades positivas, sin esperar un intercambio por ello. Pero como dicen estos escritores, el ser humano por naturaleza es muy agradecido y cuando damos no nos queda más que dejar nuestros brazos abiertos a recibir lo que vendrá, porque otros esperan que recibamos también, y muchas veces en cantidades muy dobles.

    La ley de la atracción, es un tema algo interesante para cualquier persona si con curiosidad se sentara a estudiarla. La gente que quiere hacer mejor con sus ganancias saben sobre esta ley. Y saben que poniéndola a trabajar mejor para ellos es una forma de beneficiarnos todos si así queremos. Cuando enfocamos en querer ayudar a otros, o a una comunidad lo que hacemos es dar a conocer lo que desean nuestros pensamientos. Otras personas que ven esas actividades, y que a la vez se sienten atraídas a lo mismo se suman a estas fuerzas, y nos dan de regreso lo que buscamos. Nunca sabemos con certeza el regalo que nos pueda venir por haber ayudado a alguien. Nunca desestimemos el poder de la frase “ da y recibiras”, porque de ello es la base de la Ley de la Atracción.

    Los resultados de compartir con otros lo que sabemos son de incontables beneficios. La pura sensación de sentirse útil, acompañado, necesitado o valorado es para muchos su mayor significado. Para otros podría ser un circulo de personas más amplios, o futuros clientes, o nuevos amigos. Gracias al compartir con otros, mucha gente aprende a conocer realmente de uno. Incluso aprendemos nosotros mismos a retarnos, a exhigirnos, a ser más productivos, y esto no quiere decir económicamente más que espiritualmente, todos somos humanos y sería maravilloso siempre poder contar con una mano que te ayude o que te enseñe de algo para mejorar tu vida, tu carrera, o tu vocación.

    Esta tierra está inmensamente llena de gente necesitada, y por lo que vemos no siempre es por dinero o donde vivir. Hay gente necesitada de cariño, de respeto, de amigos, de comida, ropa, y l o invalorable, de educación. Cuando todo niño tiene acceso a un poco cada vez más de educación, la vida de este ser se convierte un poco cada vez mejor. No siempre es la escuela donde se consigue la mejor educación, y mucho menos con tan escasos colegios que realmente educan. Cada uno de nosotros podría dedicar algunas horas de su semana o mes a regalar un poco de lo que sabe, en especial a esos niños necesitados. Muchos podríamos dar ropa o comida o dinero, pero ninguna de estas cosas educaría de la vida y le diría de los sentimientos a un ser necesitado más que cuando les hablamos.

     Muchas organizaciones se valen de este sistema de compartir con otros lo que sabemos porque reconocen el bien que se está generando en muchas mentes. Estas organizaciones no existirían si no fuera porque hay quienes creen en este sistema. Ejemplo de ellos las fundaciones de ayuda, los centros de capacitación, o centro de AA, son sin fines de lucro pero que suscisten por la cantidad de filántropos que acuden a donar. Nosotros no tenemos que llegar a ser o pertenecer directamente a una de estas organizaciones para ayudar, simplemente asumamos un poco de creencia, de respeto y dedicación, y creemos valores en otros cuando les enseñemos algo que sepamos. Cualquiera apreciaría le enseñaran a leer bien, a compartir y mejorar un idioma, a hacer ejercicios, aprender a cocinar,a caminar, a vestir, ufffsss... muchos. No nos sorprendamos después de lo que recibiremos de la vida, es simplemente la respuesta del universo, dicho exactamente como la ciencia lo ha comprobado.

 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • Trackbacks are closed for this post.
Comments
  • No comments exist for this post.
Leave a comment

Submitted comments are subject to moderation before being displayed.

 Name

 Email (will not be published)

 Website

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.