Escoger Nuestras Amistades Cuidadosamente.

    Todos hemos vivido en familias donde vemos como los padres intervienen en la selección de las amistades de sus hijos. Incluso hemos presenciado situaciones en donde cuestionamos a otras personas cuando solo buscan ‘ciertos’ amigos para tratar o con quienes entrar en contacto. Sin duda todos hemos pasado por los momentos de ser cautelosos con la gente con quien tratamos diariamente. El hecho de decir “escoger amistades cuidadosamente” nos haría pensar en un poco de injusticia. Pero si detallaramos todo lo que conlleva esa elección y con frecuencia lo recordaramos aún cuando adultos, y no solo cuando nuestros padres solían decirnoslo cuando niños, lograríamos ver desde otra perspectiva la importancia de dedicar unos minutos en reflexionar sobre la gente que consideramos son nuestros amigos.

    El crear amistades, el dedicar a compartir tiempo y lugares con ellas, el interesarnos en cultivarlas, son acciones naturales que nacen cuando una persona inicia o decide nuevos cambios en su vida social. Son decisiones que tomamos y que sabemos muy bien afectan - o van a fectar - nuestra vida en general. Ahora bien, si lo comenzaramos a ver de esta manera, además de aprender a ser más cuidadosos con quienes integran nuestros grupos, mostraríamos una mente más abierta al entender el porqué otras personas actuan ante “ciertos grupos” como lo hacen. No hay una persona que favorezca todo los grupos o que sea del agrado para todos, eso es más que razonable. Así como tampoco tenemos ní las habilidades, ní las herramientas completas para encajar en cuanto grupo al que llegamos. Lo que si deberíamos es tratar de conocernos más, de qué queremos encontrar, qué queremos agregar a nuestro estilo de vida, de conocer también qué buscan en el fondo algunos con quienes tratamos. Puede parecer injusto, pero si somos capaces (y sabemos las razones) de enseñar a los niños a ser cautelosos con quienes se acerquen, ¿no deberíamos seguirlo recordando cuando somos adultos?.

     ¿Hay en nuestros grupos de amigos, personas de las que podemos aprender, crecer, cambiar, o hasta sentir soporte?, la amistad a la final es eso. Cierto cuando dicen que ‘algo’ aprendemos de todos, y más ¡vaya! que aprendemos cuando cometemos errores con esas personas; la experiencia, por ejemplo, es algo que se gana. La amistad incluso es otra oportunidad para expresar cariño, para volver a intentar, y hasta para llenar algunas soledades. ¿No sería un acto de sabiduría el aprender a llenarnos con gente que  nos ofrezca beneficios – nos ayude o nos de un empujoncito – para crecer profesional, personal, o espiritualmente?. No necesitamos solamente de amigos los fines de semana para ir a beber, fumar, o a un café. También buscamos amigos que nos acerquen a las cosas que queremos, amistades que nos enseñen que vale la pena, por ejemplo, enseñar a otros, o seguir luchando aunque todo parezca difícil, o que la familia es lo que importa, o a ver que lo que no te permite crecer debe ser cortado de raíz. Este es realmente el tipo de gente que todos debemos trabajar fuerte en encontrar y mantener. ¿Verdad que no hay un acto de injusticia pensar un poco así?.

    Reconocer que no siempre recibimos lo que esperamos obtener de quienes estan con nosotros podría ser el primer paso para ver en que fallamos,o en que necesitamos mejorar con esa amistad, o quizá liberarnos de falsas relaciones; y también los liberamos a ellos a que continuen con la búsqueda y disfrute de la gente que esté acorde con ellos y con sus mismos interéses. Después de todo no es más que ahorrarnos tiempo mutuamente para dedicar a otras cosas o personas!.

 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • Trackbacks are closed for this post.
Comments
  • No comments exist for this post.
Leave a comment

Submitted comments are subject to moderation before being displayed.

 Name

 Email (will not be published)

 Website

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.