Poniéndonos Nosotras Primero.

    Leyendo sobre temas que van desde ‘mujeres con poder’, ‘amor a la familia’, ‘una vida sana’, hasta como ser más productiva, organizada y hasta llegar a ser una empresaria, o mujer con multiples carreras, he encontrado un punto en donde todos estos temas anteriores concuerdan: Ser nosotras primero que nada. Y al reflexionar sobre este punto llegan a mi cabeza mujeres que sé que al compartirles sobre esto les parecería una escena de la historia imposible de tomar parte en sus vidas. La sensación de egoísmo suele ser asociada al pensamiento de regalarse minutos u horas de cada día - o hasta un día completo – para ser y pensar en ellas solamente. Con tantas cosas que hacer, los hijos que atender, el hombre de la casa que llegará, o miembros de su familia  como su madre, yerna, o cuñada, todos ellos realmente no le dan espacio para pensar como estar al día con todo, mucho menos pensar en ellas primero; esto es un pensamiento absurdo.

    Respeto la dedicación y amor que expresan muchas mujeres a su familia, y que son capaces de dar todo por ellos; después de todo es por quienes vale la pena vivir. En especial, todo por lo que son capaces las madres por sus hijos, eso es algo indiscutible para mí. No existe otra prueba de amor, definitivamente. Pero cuántas mujeres (siendo el campo que creo que conosco bastante bien) no han querido sentir que las valoran, las comprenden, o les ayudan; según ellas son tantas las responsabilidades que tienen que atender (cosa que no dudo), tanta gente que ‘necesita’ de sus ayudas  y ‘esperan’ por ella que no comprenden la tranquilidad de otras personas. Es obvia la responsabilidad que debemos tomar en nuestros hogares, con nuestros hijos, padres, y familia en general si así queremos, pero para ser realistas en muchos de estos casos (y algunos extremos), no hallamos manera para decirles a este tipo de mujeres que no existen ‘supermujeres’. Que aunque podamos entenderlas y ponernos en sus zapatos, ellas tienen que abrir sus ojos y entender que aún queriendo dar todo lo mejor de ellas por la familia o la sociedad, mis nenas primero tenemos que ponernos al tope de nuestra lista de cada día y empezar a hacerlo ya!.

    Me entristece pensar y hasta ver seres que quiero desvalorarse tanto cuando no conciben la idea de verse primero en todo en sus cosas, sea porque quizá nunca lo han intentado, o porque tienen temor que las vean tomar sus vidas con otras riendas. Creo que es un temor a presentarle a la familia (antes que a nadie) que se van a interesar en ellas primero y después en los demás. Desgraciada costumbres, cómo nos atan, ¿verdad?. Pero no tiene que ser así. Nunca es tarde para comenzar a ver nuestra vida y abrir los ojos para darse respeto uno mismo, y con sutileza o no, exigir respeto de otros para con uno. Ya con el tiempo los demás se acostumbran y quieran o no, no les queda más que aceptarlo.

    En gran número de familias, sobretodo en  muchas venezolanas, es considerable la cantidad de hijos que cuestionamos las acciones de nuestros padres, al igual que ellos cuestionan las nuestras. Deseamos (al menos la mayoría de los hijos pensamos así) que estén felices, que busquen vivir vidas más tranquilas, y principalmente con equilibrio, que se cuiden. Y estos deseos son de parte y parte. Aunque los tiempos cambien, desprenderse de las tradiciones que nos inculcan no es fácil, pero hay que intentar hacerlo porque son muchas las situaciones donde una simple tradición en estos días ya no es tan apropiado. Hay algo muy claro, queremos a nuestros seres queridos más tranquilos, un poco más felices, con poder de control, y con una vida equilibrada razonablemente que nos permita contar con ellos por mucho tiempo más!. Estamos en tiempos con avance de tecnología y ciencia, eso sí, pero también de resurgimientos de no sé cuantas enfermedades más; consideran que lo mejor que podemos hacer para proteger a nuestros seres queridos es comenzar a cuidarnos fisica y espiritualmente nosotras primero.

    Las preocupaciones, en su gran mayoría, son algo controlables. Nuestras tareas, nuestras familias, nuestros trabajos, y hasta nuestras amistades todo tiene que ser controlable. Tenemos que aprender a vivir en un equilibrio con todo ello. Y para dar inicio a este equilibrio hay que aprender a amarse uno mismo antes que nada y antes que ninguna otra actividad. Preocuparnos por nuestra salud primero en el día antes de salir a socorrer a otros. Preocuparnos incluso por nuestra apariencia antes de ir a darle ánimo a cuanto familiar viene a pedir ayuda. Aprender a decir “NO” cuando sabes que no puedes, no debe ser un pecado. Buscar por todo medio valorarse a sí misma, a realzarse, animarse, mimarse, autoeducarse; todo esto debe ser lo primero en nuestras listas.

    Creo que cuando conseguimos un equilibrio con todo lo que nos rodea y con nosotras mismos, es cuando nos sentimos orgullosas, con fuerzas, con ánimos para seguir dando, ahora, aliento, ánimo y fuerzas a quienes vienen a nuestro lado.Muchos hijos no se enfadan si sus madres tienen un corazón tan inmenso en querer ayudar a muchos, yo creo que a todo hijo eso nos enorgullese de nuestras madres; lo que no nos gusta muchas veces es llegar a presenciar situaciones en donde ellas se están olvidando de un detalle muy importante: Ser ellas primero. Porque como hijos necesitaremos a nuestras madres a nuestro lado muy fuertes para que nos sigan dando besos además de ánimos y pancartas cuando luchamos para hacerlas también sentir orgullosas de nosotras!.


 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • Trackbacks are closed for this post.
Comments
  • No comments exist for this post.
Leave a comment

Submitted comments are subject to moderation before being displayed.

 Name

 Email (will not be published)

 Website

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.